Cepillado Dental en Niños: Cómo, Cuándo y Por Qué Empezar Desde el Principio
- Donna Gallardo
- 23 nov 2025
- 2 Min. de lectura
El cuidado de la sonrisa comienza desde muy temprano. Aunque los dientes de leche son temporales, cumplen un rol esencial en la alimentación, el habla y el desarrollo facial. Por eso es fundamental establecer hábitos de higiene bucal desde la llegada del primer diente.

¿Cuándo debo comenzar a cepillar?
Se recomienda iniciar cuando aparece el primer diente, generalmente alrededor de los 6 meses de edad.
¿Cómo debe ser el cepillado según la edad?
Desde que aparece el primer diente: Cepillar con un cepillo con filamentos pequeño y suave. Pasta dental con flúor (1000-1100 ppm de flúor) cantidad similar a 1 grano de arroz.
1 a 3 años: Mantener la misma cantidad de pasta. Es importante que un adulto realice el cepillado, el bebé no tiene la coordinación necesaria.
3 a 6 años: Se utiliza una cantidad del tamaño de una arveja de pasta con flúor. El niño puede “ayudar”, pero el adulto finaliza el cepillado.
6 años en adelante: Se continúa con pasta fluorada. Supervisar el cepillado hasta que el niño tenga la destreza para escribir cursiva (aprox. 8-9 años).
¿Cuántas veces al día se debe cepillar?
Idealmente dos veces al día, siendo el cepillado nocturno el más importante, ya que durante la noche disminuye la saliva y aumenta el riesgo de caries.
Consejos prácticos para hacer el cepillado más fácil
Cepillen frente a un espejo para que el niño observe.
Usa canciones o temporizadores para medir el tiempo (2 minutos).
Permite que el niño elija su cepillo (color, personaje) para hacerlo más atractivo.
Mantén una rutina: mismo momento, mismo lugar.
¿Por qué es tan importante el cepillado en dientes de leche?
Previene caries y dolor.
Favorece una alimentación saludable.
Evita tratamientos dentales complejos.
Ayuda al niño a crecer sin miedo al dentista.
Los dientes de leche mantienen el espacio para los dientes permanentes.
Señales de alerta a tener en cuenta
Consulta si observas:
Manchas blancas cerca de la encía.
Áreas amarillas o marrones en los dientes.
Sensibilidad o molestia al comer.
Un diagnóstico temprano evita complicaciones.
Establecer el hábito hoy es regalar salud mañana
El cepillado no es solo una rutina, es una forma de cuidado, conexión y bienestar. Acompañar a tu hijo en este proceso asegura sonrisas más sanas y confiadas en cada etapa de su crecimiento.



_edited.png)
Comentarios