Primera Consulta Odontopediátrica: Cuidando la Sonrisa de tu Hijo desde el Inicio
- Donna Gallardo
- 23 nov 2025
- 2 Min. de lectura
La salud bucal comienza desde los primeros meses de vida. La primera visita al odontopediatra es una oportunidad para acompañar el crecimiento de tu hijo y establecer hábitos saludables que lo beneficiarán por muchos años. No se trata solo de “revisar dientes”, sino de prevenir problemas, orientar a la familia y asegurar que el niño tenga experiencias dentales positivas desde el principio.

¿Cuándo debe ser la primera visita?
La recomendación internacional (AAPD / OMS) es realizar la primera consulta odontopediátrica al erupcionar el primer diente o alrededor de los 6 a 12 meses de edad.
Aunque parezca temprano, esta visita cumple un rol fundamental: prevenir.
¿Por qué es importante la primera consulta tan temprano?
Ayuda a prevenir caries de aparición temprana.
Orienta sobre alimentación y hábitos saludables.
Detecta de forma temprana posibles alteraciones en el desarrollo bucal.
Permite asesorar sobre uso de chupete, mamadera y lactancia.
Reduce el riesgo de necesitar tratamientos más complejos en el futuro.
Ayuda al niño a generar confianza con el odontopediatra desde pequeño.
¿Qué ocurre durante la primera consulta?
La visita es tranquila, breve y adaptada al bebé o niño. Generalmente incluye:
Evaluación de encías y dientes en crecimiento.
Revisión del frenillo lingual, lengua y labios.
Valoración de hábitos orales (succión, lactancia, respiración).
Consejos personalizados sobre limpieza bucal según la edad.
Orientación sobre pasta dental con flúor y cantidades adecuadas para la edad.
La mayoría de los bebés se sientan en el regazo de sus padres, lo que les brinda seguridad y confianza.

¿Y si mi hijo ya tiene más de un año y nunca ha ido al odontopediatra?
¡Nunca es tarde para comenzar! Cada etapa tiene sus necesidades específicas. Lo importante es dar el primer paso y establecer rutinas de cuidado bucal sanas.
Beneficios de establecer cuidado dental desde el inicio
Sonrisas más sanas y fuertes.
Menos probabilidad de caries y tratamientos invasivos.
Niños que crecen sin miedo al dentista.
Familias informadas y empoderadas en el cuidado odontológico.
Agendar la primera consulta es un regalo para su futuro
La primera visita es una experiencia preventiva, educativa y acompañada. Juntos, construiremos la base para una sonrisa sana y feliz.



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